viernes, 12 de enero de 2018

Marinero soy de amor

Don Quixote in a starry night / Michelle Zell-Wiesmann

Marinero soy de amor
y en su piélago profundo
navego sin esperanza
de llegar a puerto alguno.
 
Siguiendo voy a una estrella
que desde lejos descubro,
más bella y resplandeciente
que cuantas vio Palinuro.

Yo no sé adónde me guía
y, así, navego confuso,
el alma a mirarla atenta,
cuidadosa y con descuido.
    
Recatos impertinentes,
honestidad contra el uso,
son nubes que me la encubren
cuando más verla procuro.

¡Oh clara y luciente estrella
en cuya lumbre me apuro!
Al punto que te me encubras,
será de mi muerte el punto.



viernes, 5 de enero de 2018

Epigramas

Atardecer en Solentiname / Orlando Valenzuela

Te doy, Claudia, estos versos, porque tú eres su dueña.
Los he escrito sencillos para que tú los entiendas.
Son para ti solamente, pero si a ti no te interesan,
un día se divulgarán tal vez por toda Hispanoamérica…
Y si el amor que los dictó, tú también lo desprecias,
otras soñarán con este amor que no fue para ellas.
Y tal vez verás, Claudia, que estos poemas,
(escritos para conquistarte a ti) despiertan
en otras parejas enamoradas que los lean
los besos que en ti no despertó el poeta...

Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido:
yo porque tú eras lo que yo más amaba
y tú porque yo era el que más te amaba.
Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo:
porque yo podré amar a otras como te amaba a ti
pero a ti no te amarán como te amaba yo...

Todavía recuerdo aquella calle de faroles amarillos
con aquella luna entre los alambres eléctricos,
y aquella estrella en la esquina, una radio lejana,
la torre de La Merced que daba aquellas once:
y la luz de oro de tu puerta abierta, en esa calle.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Horarios de verano


 Durante los meses de enero y febrero, Biblioteca atenderá al público de lunes a viernes de 8 a 15 hs.



Informamos que tienes a tu disposición la colección recreativa, para disfrutar en estas vacaciones!!






viernes, 22 de diciembre de 2017

Navidad




Con finos rayos de luna
y con trocitos de estrellas
voy a hacer una guirnalda
a mi árbol en noche buena.

Con gotitas de rocío
y niebla de las veredas
un manto para cubrir
el techo de la glorieta.

Una fiesta de esperanzas
en noche de noche buena 
que espere la navidad
con su nube de quimeras.

Deja que vuelen los sueños,
que el alma se entregue plena
en un abrazo de paz
se confundan las fronteras.

Virgen de la Caridad
Madre de Jesús, y nuestra
que traigan los Reyes Magos
prosperidad a la tierra.

Abundancia y libertad
sea el pan en  cada mesa
tus ojos nos iluminen
en el año que comienza.

Una fiesta todo amor
en noche de noche buena
todos son mis invitados
están las puertas abiertas.


Hugo Emilio Ocanto

 



miércoles, 20 de diciembre de 2017

Poema del tiempo


En ese “Christmas tree” que mis hijos han puesto
en un rincón de mi despacho,
las luces de colores se encienden y se apagan
sobre las falsas ramas de un verde tan perfecto.

En la pausa de luz y de penumbra
confusamente enciende mi memoria
lejanas Navidades de mi infancia.

¡Qué tremendo destino y qué terriblemente hermoso!
Ahora ocupo el sitio de mi padre
y el que entonces tenía es hoy el de mis hijos.
Me borro y me enriquezco y me desvivo,
me pongo tras sus ojos para mirar la noche alegre, limpia
de tantas amarguras, de tan profundos decisivos huecos,
del dolor de vivir hacia la muerte.

Y poco a poco las palabras cambian,
 la “silent night”, la “holy night” se quiebran
en un sonar de viejos villancicos
y veo a los muchachos que cantaban pidiendo el aguinaldo,
a quienes yo envidiaba porque andaban casi descalzos en la nieve,
niños de la intemperie y la aventura.

Y soy y vuelvo a ser y aquí, a mi lado,
mi padre está partiendo los turrones
y mi madre dorando su sonrisa,
y Victoria y Antonia, mis hermanas,
y la sonrisa madre se pone ahora en labios de mi esposa
y yo soy yo y Alfonso, Miguel, Pilar, Antonio y Vicky,
y todo vuelve a ser y a ser más bello
en la unidad de tiempo que es la vida.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Te digo adiós, amor

Rafael Alberti en Punta del Este, año 1943.

Te digo adiós, amor, y no estoy triste. 
Gracias, mi amor, por lo que ya me has dado,
un solo beso lento y prolongado
que se truncó en dolor cuando partiste.

No supiste entender, no comprendiste
que era un amor final, desesperado,
ni intentaste arrancarme de tu lado
cuando con duro corazón me heriste.

Lloré tanto aquel día que no quiero
pensar que el mismo sufrimiento espero
cada vez que en tu vida reaparece

ese amor que al negarlo te ilumina.
Tu luz es él cuando mi luz decrece,
tu solo amor cuando mi amor declina. 

viernes, 1 de diciembre de 2017




LA TIERRA

Niño indio, si estás cansado, 
tú te acuestas sobre la Tierra, 
y lo mismo si estás alegre, 
hijo mío, juega con ella... 

Se oyen cosas maravillosas 
al tambor indio de la Tierra: 
se oye el fuego que sube y baja 
buscando el cielo, y no sosiega. 
Rueda y rueda, se oyen los ríos 
en cascadas que no se cuentan. 
Se oyen mugir los animales; 
se oye el hacha comer la selva. 
Se oyen sonar telares indios. 
Se oyen trillas, se oyen fiestas. 

Donde el indio lo está llamando, 
el tambor indio le contesta, 
y tañe cerca y tañe lejos, 
como el que huye y que regresa... 

Todo lo toma, todo lo carga 
el lomo santo de la Tierra: 
lo que camina, lo que duerme, 
lo que retoza y lo que pena; 
y lleva vivos y lleva muertos 
el tambor indio de la Tierra. 

Cuando muera, no llores, hijo: 
pecho a pecho ponte con ella, 
y si sujetas los alientos 
como que todo o nada fueras, 
tú escucharás subir su brazo 
que me tenía y que me entrega, 
y la madre que estaba rota 
tú la verás volver entera.


Gabriela Mistral